Como podréis comprobar si repasáis las fechas de los post, cada vez me cuesta más mantener este blog. Es el desánimo de ver que no suben las visitas. De todas formas, la TV no falla y cada poco nos proporciona spots que hacen estallar una indignación que puede más que la pereza. En esta ocasión le toca recibir a Toyota.

Normalmente, los spot de coches son bastante neutros. No contienen mensajes cabreantes. Ello se debe a que los coches no necesitan de publicidad. Son el summum del consumismo. El objeto de deseo más alto (léase “caro”) al que al populacho se nos permite aspirar. Y como tal, no necesitan anuncios. La gente (sobre todo los hombres), ya sabemos todo lo que hay que saber sobre ellos antes de comprarlos. Todo esto hace que los spot de coches sólo sirvan para que no nos olvidemos de ellos, y no para enseñarnos algo sobre ellos. De hecho, la única informacion que aparece está en letra diminuta y pasa a toda velocidad por la parte inferior de la pantalla. Algunas veces, una breve mención de palabra al número de cilindros, potencia y el precio.

En todo caso, los fabricantes de berlinas alemanas se permiten el lujo de crear spots en plan “arte y ensayo”, en blanco y negro, con paisajes de lejanos horizontes y carreteras solitarias y música snob (minimalista o clásica). Como el arquetípico “¿Te gusta conducir?” de BMW. Son spots dirigidos a los Yuppies (Young Professionals; qué mal ha envejecido esta palabra !!!), para indicarles cuál es el carro que deben desear tener para poder circular a 160, dejando al populacho en el carril derecho con sus Citroën y sus Ford llenos de carritos de bebé y bolsas de Carrefour.

En el spot del video, una especie de dictador le comunica a la gente lo que tiene que hacer, en sus gustos musicales, sus mascotas y en la elección del coche. El protagonista, se rebela con un contundente “¿Por qué?”. Para finalizar, Toyota nos recuerda que todo “gran cambio” (supongo que “revolución” les pareció una palabra muy fuerte) empieza con una pregunta. La estética oscila entre el filofascismo del capitoste que ordena y manda a la gente y la comedieta cachonda de elegir la Macarena como única canción y una llama (supongo que todos sabréis que las llamas escupen) como única mascota.

A mi me han surgido algunas preguntas al respecto; ¿Realmente hay un sólo modelo de coche a elegir? Es que más bien tengo la sensación contraria. Incluso entre los híbridos hay ya una buena oferta. ¿A quién va dirigido el anuncio? Es que no creo que nadie tenga la sensación de ser parte de la masa o de estar alienado por el hecho de que cada vez haya más éxitos tipo “Macarena”. Todos los que conozco que tienen esa sensacion, también tienen la suficiente independencia intelectual como para elegir su coche sin dejarse influir por la publicidad. ¿Pretenden hacernos creer que comprar un Auris es un acto de rebeldía contra lo establecido? Yo pensaba que los actos de rebeldía eran cosas como dejar de utilizar el coche, no votar al PPSOE, leer a Chomsky o irse a Sierra Maestra con un fusil.

Car designers are just going to have to come up with an automobile that outlasts the payments.
Erma Bombeck