Archivos para el mes de: marzo, 2013

Supongo que si habéis visto la tele últimamente os habréis topado con este nuevo spot con el que el banco del PP intenta levantar cabeza haciendo ejercicio de optimismo ciego. Además, si sois lectores de este blog, también habréis visto el spot de mayo de 2006 (que usé para el post de Bankia) en el que hacen su verdadera declaración de principios. Por si os da pereza darle a la rueda del ratón, os lo vuelvo a poner.

Tened, por favor, la paciencia de ver ambos spot, separados por casi siete años. Os invito a participar del análisis que voy a hacer a continuación.

Para empezar, la versión que han colgado en la web es diferente del spot que emiten en TV. Esta versión es bastante más larga, dado que la TV limita bastante el tiempo. Pero el mensaje y la estética son los mismos.

Lo que más me choca es la enorme diferencia que hay entre ambos spot en lo estético. El más reciente no tiene música mientras que el de 2006 tiene un insoportable loop del peor techno. En el nuevo el fondo es blanco, en el antiguo es negro. En el nuevo, no hay video, solo texto, cifras y símbolos, en el antiguo las imágenes se suceden a toda velocidad. El de 2013 empieza con una especie de mea culpa bastante poco creible mientras que el antiguo es una invitación a la codicia y la ambición sin freno. El nuevo lo narra una mujer, el anterior un hombre. El spot antiguo hace gala de patrocinar uno de esos eventos deportivos para pijos tan de moda en la españa del PP mientras que ahora no patrocina nada.

Pero por encima de las diferencias estéticas, el trasfondo es lo que me preocupa. Quiero decir, que me da la sensación que el equipo de desgraciados que ideó el spot de 2006 es el mismo que ha hecho el de ahora. O al menos pretenden lo mismo; que le demos nuesta pasta a la peor entidad bancaria del pais. En el spot de 2006 parece que pensaron “vamos a hacer un anuncio que invite a los ambiciosos a pedirnos pasta y a los avariciosos a que se la guardemos” mientras que en el de ahora pensaron “vamos a intentar convencer a algún panoli de que estamos arrepentidos y que hemos cambiado”.

De hecho, este nuevo spot de Bankia me recuerda la última escena de la peli de Bigas Luna Yo soy la Juani, en la que el Jonah intenta convencer a la Juani para que vuelva con él (gritándole por la ventana del cercanías en el que se va para no verle más) después de haberle puesto los cuernos y mentirle dos veces.

Quiero decir que si Bankia vuelve a tener beneficios este año en vez de hundirse en la miseria y cerrar la persiana, equivaldría a que la Juani vuelva por tercera vez con el Jonah, a pesar de los gritos, los cuernos y el sufrimiento.

Y como no puedo terminar un post sin una pregunta, ¿Qué principios son aquellos por los que hay que empezar? ¿Los del spot de 2006? Porque parece que no tenéis otros.

Those are my principles, and if you don’t like them… well, I have others.
Groucho Marx (1890 – 1977)

Hasta ahora, Danone, CocaCola y los bancos eran el objeto de mis iras en este blog. Pero he visto este spot de Ausonia y se me han revuelto las tripas. Es tan jodidamente perverso, tan amoral, tan moñas, tan falto de principios que me dan arcadas. Este anuncio me hace sentir como Mr. Snoid, el personaje de los comics de Robert Crumb.

A primera vista, parece bastante inocente. Incluso podríamos decir que invita a la solidaridad. Valor muy de moda que es como la fraternidad (entendida como fraternité), pero con menos compromiso. Pero la realidad es que se trata de un simple chantaje. En plan, “si no compras nuestros productos, Dios matará un gatito”.

No pienso que los productos de esta empresa sean malos, al contrario. Creo que son los mejores del mercado. Por eso me pregunto si es necesario recurrir a la compasión para venderlos. Es que al ver el spot me acuerdo de esos mendigos que intentan remover tus sentimientos enseñándote el muñón o un bebé. Es el colmo del chantaje emocional.

Me gustaría saber cuantos directivos de la empresa han renunciado a sus Audis, a sus fines de semana en Cortina o a sus Montblanc para financiar los tratamientos de radioterapia de los enfermos de cáncer del tercer mundo. Es que la solidaridad es muy bonita cuando la practican los demás. ¿No les parece, señores directivos de Procter & Gamble?

“Odio a todo el mundo, estoy lleno de mezquindad. Y rezo para que llegue una guerra nuclear.”
Mr. Snoid entre sus amigos los humanos.
Kortatu (1985)