Hasta ahora, Danone, CocaCola y los bancos eran el objeto de mis iras en este blog. Pero he visto este spot de Ausonia y se me han revuelto las tripas. Es tan jodidamente perverso, tan amoral, tan moñas, tan falto de principios que me dan arcadas. Este anuncio me hace sentir como Mr. Snoid, el personaje de los comics de Robert Crumb.

A primera vista, parece bastante inocente. Incluso podríamos decir que invita a la solidaridad. Valor muy de moda que es como la fraternidad (entendida como fraternité), pero con menos compromiso. Pero la realidad es que se trata de un simple chantaje. En plan, “si no compras nuestros productos, Dios matará un gatito”.

No pienso que los productos de esta empresa sean malos, al contrario. Creo que son los mejores del mercado. Por eso me pregunto si es necesario recurrir a la compasión para venderlos. Es que al ver el spot me acuerdo de esos mendigos que intentan remover tus sentimientos enseñándote el muñón o un bebé. Es el colmo del chantaje emocional.

Me gustaría saber cuantos directivos de la empresa han renunciado a sus Audis, a sus fines de semana en Cortina o a sus Montblanc para financiar los tratamientos de radioterapia de los enfermos de cáncer del tercer mundo. Es que la solidaridad es muy bonita cuando la practican los demás. ¿No les parece, señores directivos de Procter & Gamble?

“Odio a todo el mundo, estoy lleno de mezquindad. Y rezo para que llegue una guerra nuclear.”
Mr. Snoid entre sus amigos los humanos.
Kortatu (1985)

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