Como sois unos lectores bien informados sabéis que hace mes y medio, Nestlé retiró del mercado (ora pro nobis) una serie de productos de la marca La Cocinera que contenían carne de caballo estando etiquetados como ternera.
Pues en estas semanas, alguien en el consejo de administración ha decidido que debían pasar al ataque para “limpiar” su imagen. Y para ello han decidido pasarse al “marqueting nacionalista”, que es aquel que pretende hacernos comprar algo porque es español, y por lo tanto, mejor que lo de fuera. Algo muy eficaz tanto en la meseta como en parte de “provincias”.
Para darle seriedad, han decidido hacerlo en blanco y negro, como los del Sabadell-Atlantico-CAM. El spot consiste en el testimonio entusiasta de algunos de los trabajadores de la fabrica. Algo que puso de moda hace muchos años un tal Manuel Luque. Un tipo que nos retaba a buscar, comparar y encontrar algo mejor que su detergente.
Pepa (que desayuna un café que no es de Nespresso; anatema!!!!) nos dice que son una familia orgullosa de su trabajo. Pero la palma se la lleva el testimonio de José Luis, que afirma que para sus canelones “siempre hemos utilizado carne fresca certificada”. El problema es que utilizan carne fresca certificada… de caballo. Estefanía nos dice que en 273000 análisis no detectaron el caballo. A mi, por el grado de ineptitud equivalente, mi jefe ya me hubiese despedido. Luego una sucesion de lugares comunes del compadreo (que incluyen a un padre con sus dos hijas y una inmigrante mexicana) nos lleva a la conclusión: gracias por seguir comprando sus productos.
Os recomiendo que antes de comprar algo de La Cocinera o de Nestlé (pijos del nespresso!!!), os leais este artículo de eleconomista.es en el que explican cómo Nestlé españa ha trasladado la tesorería a Luxemburgo para pagar menos impuestos. Así plantearos si preferís que lo que pagáis por los canelones vaya destinado a una carretera centroeuropea o a los tratamientos contra el cáncer de niños españoles (cómo mola la demagogia).