No entiendo muy bien la estrategia que persiguen los de CLAS para movernos a comprar su leche. En el anuncio nos dicen que en el futuro, pasará la crisis y dejaremos de apretarnos el cinturón. Espero que mis hijos recuerden el anuncio para que ellos compren CLAS cuando sean mayores. Yo, a día de hoy, me aprieto el cinturón comprando una leche más barata que la de CLAS y con la misma seguridad microbiológica y las mismas propiedades nutricionales y organolépticas.
En realidad lo que me cabrea de este anuncio es el hecho de que aprovechen la desgracia de mucha gente para que se les tenga en cuenta. Bueno, eso y el ambiente moñas (o “buenista”, como diría el único filósofo cuyo nombre es un oxímoron: Gustavo Bueno) que rodea el spot. Ya lo habéis visto: Niños (recurso muy socorrido), naturaleza y buenos deseos para el futuro.