A primera vista este spot no tiene nada de lo que tanto he criticado en los anteriores posts de este blog. No hay nada que yo pueda sospechar que induzca a engaño ni promueve estilos de vida consumistas. Incluso se trata de un híbrido con bajas emisiones de CO2 y bajo consumo.
Lo que pasa es que me ha dado por pensar y me he dado cuenta que el colega va en un coche de 19000€ por las calles de una ciudad indefinida de la India, Bangladesh o Pakistán, rodeado de gente miserable y pasando totalmente de ellos.
Seguro que el creativo de turno pensó que esa situación era no sólo graciosa sino que ejemplificaba el estado de tranquilidad en el que te sumes al conducir el coche. ¿De verdad que nadie reparó en esa metáfora del “colonialismo a distancia” que supone el estilo de vida occidental? ¿No se dieron cuenta que el blanco rico va en un cómodo coche mientras los pobres van como pueden por la calle? ¿O es que les da igual y les parece gracioso?